Buenos Aires, 6 de mayo de 2026
Al Señor Presidente de la Nación, Javier Milei
A la Señora Ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva
A los Señores Miembros del Honorable Congreso de la Nación
A la Opinión Pública
REF: Pronunciamiento ante declaraciones estigmatizantes y el avance de la rusofobia en la República Argentina
SEÑORES:
Los abajo firmantes, miembros del Consejo Coordinador de las 26 organizaciones de
Compatriotas de Rusia residentes en la Republica Argentina y en representación de la
comunidad de ciudadanos rusos y rusoparlantes residentes en la Argentina, nos
dirigimos a ustedes con profunda preocupación. Lo hacemos en el marco de lo
dispuesto por la Constitución Nacional, la Ley 23.592 contra Actos Discriminatorios, la
Convención Internacional sobre la Eliminación de todas las Formas de Discriminación
Racial (Ley 17.722) y demás normativas de derechos humanos que protegen a todas
las personas contra cualquier forma de estigmatización por razón de su nacionalidad.
Desde hace meses, observamos un preocupante incremento de manifestaciones de
rusofobia en el espacio público, los medios de comunicación y, lo que resulta más
grave, en declaraciones de altas autoridades del gobierno nacional.
Recientemente, la Señora Ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva, formuló
acusaciones públicas contra ciudadanos rusos, vinculándolos genéricamente a
supuestas redes de “ciberinfluencia” y desinformación política sin presentar pruebas
fehacientes ante la justicia que sustenten dichas afirmaciones. Las expresiones de la
Ministra Monteoliva, replicadas y amplificadas por diversos medios de comunicación,
han sido elocuentes en su intención de construir una imagen negativa y generalizada
hacia las personas de origen ruso: “Este es Dmitry Novikov, ciudadano ruso. Ingresó al país como turista, pero no vino a turistear. Operaba en Argentina como parte de una red internacional de ciberinfluencia (…). Este ruso no vuelve. En Argentina hay reglas claras. El que viene a atentar contra la vida, la libertad y el orden recuperado se va”.
En una línea similar, el ministerio publicó un video donde la funcionaria sostiene que
el ciudadano ruso “venía a operar, desestabilizar y atentar contra nuestras instituciones” y que su presencia constituía “una amenaza para el orden
democrático”.
El eje central de nuestra preocupación radica en que, a partir de la investigación de
un caso concreto, las declaraciones de la Ministra Monteoliva han sido utilizadas para
construir un relato que generaliza sospechas hacia toda la colectividad rusa.
Esta dinámica, que la prensa ha comenzado a denominar como parte del avance de la
”rusofobia” en el país, encuentra su correlato en ataques concretos contra nuestra
comunidad, como la vandalización de la Catedral Ortodoxa Rusa en el barrio de
Palermo y el sabotaje a la plaza de la Federación de Rusia en Belgrano. Estos ataques
son la consecuencia directa de un clima de opinión que construye al “ruso” como
sinónimo de “amenaza”, “espía” o “desestabilizador”.
La legislación argentina es clara y avanzada en materia antidiscriminatoria:
• La Ley 23.592 establece en su Artículo 1° que será sancionado quien
arbitrariamente menoscabe el pleno ejercicio de derechos sobre bases
igualitarias, considerando particularmente actos discriminatorios determinados
por motivos de nacionalidad.
• Su Artículo 2° agrava las penas de cualquier delito cuando sea cometido “por
persecución u odio a una raza, religión o nacionalidad”.
• Su Artículo 3° reprime con prisión a quienes “alentaren o incitaren a la
persecución o el odio contra una persona o grupos de personas a causa de su
raza, religión, nacionalidad u opiniones políticas”.
Por su parte, la Convención Internacional sobre la Eliminación de todas las Formas de
Discriminación Racial (Ley 17.722), de jerarquía constitucional, obliga al Estado
argentino a condenar toda propaganda basada en la superioridad racial o de origen
nacional que tenga por objeto incitar a la discriminación racial.
Cuando una ministra de Estado afirma, sin presentar pruebas judiciales concluyentes,
que un ciudadano ruso “vino a atentar contra la vida, la libertad y el orden recuperado”, y sentencia que “este ruso no vuelve” haciendo de la nacionalidad el
rasgo identitario que define la conducta de una persona, está construyendo una
asociación indebida entre origen nacional y peligrosidad.
Esta asociación, replicada por los medios, genera consecuencias concretas para miles
de ciudadanos de origen ruso que residen legalmente en el país. La caza de brujas
contra todo aquel que profese la cultura rusa que ya denunciamos oportunamente se
ha visto agravada en los días recientes.
1. Solicitamos respetuosamente a las autoridades nacionales que se abstengan
de realizar declaraciones que asocien la nacionalidad de una persona con la
comisión de delitos sin condena firme que así lo determine. El principio
constitucional de presunción de inocencia (artículo 18 de la Constitución
Nacional) debe prevalecer sobre cualquier consideración de origen nacional.
2. Exigimos que se investigue y sancione a los responsables de los actos de
vandalismo cometidos contra los lugares de culto y espacios públicos
vinculados a la comunidad rusa, en cumplimiento de la Ley 23.592 que
expresamente sanciona estos actos.
3. Rechazamos enfáticamente cualquier intento de estigmatización colectiva. La
comunidad ruso argentina es parte de este país hace décadas. Con 140 años
de relaciones diplomáticas y el aporte de más de cinco olas migratorias, hemos
contribuido al desarrollo nacional desde nuestra diversidad. Rechazamos con
la misma energía a quienes cometan delitos, cualquiera sea su nacionalidad,
como defendemos el derecho de los inocentes a no ser perseguidos por su
origen étnico.
4. Repudiamos cualquier restricción migratoria o normativa que vulnere derechos
adquiridos de familias rusoparlantes, afectando el acceso a salud y educación
de personas que decidieron por cualquier motivo emigrar a la República
Argentina.
Las democracias sólidas no se construyen sobre la base del señalamiento colectivo ni
del odio hacia una nacionalidad determinada. El camino emprendido hacia la
rusofobia institucionalizada es incompatible con el Estado de Derecho y los
compromisos internacionales asumidos por la República Argentina.
No aceptamos que se utilice a nuestra comunidad como chivo expiatorio de
problemas políticos internos. En Argentina, juzgamos a las personas por sus actos
concretos y no por su nacionalidad. Y en Argentina, la discriminación por origen
nacional es un delito que debe ser perseguido de oficio, con independencia de quién
sea su autor.
Esperamos que este llamado sea recibido con la atención que merece.
Sin otro particular, saludamos a ustedes atentamente.
Consejo Coordinador de Organizaciones de Compatriotas de Rusia en Argentina
(CCOCRA)
Institución
Club V.G. Belinski
Club M. Gorki
Club Mayakovski
Club Ostrovsky
Club Dnipro – A. Tolstoy
Club Vostok
Biblioteca Pushkin de Rosario
Colectividad Ex Sovieticos Comodoro Rivadavia
Jovenes de la Iglesia Ortodoxa Rusa
Año de Fundación
1951
1951
1946
1946
1952
1941
1916
2000
1946
Coro Likuy Bariloche 2008
Centro Cultural Aurora Mar del Plata 1987
Casa de Rusia Mar del Plata 1986
Casa de Rusia Fin del Mundo (Ushuaia) 1992
Casa de Rusia Paraná 2018
Colectividad Rusa Belarusa de Misiones 1987
Teatro Infantil “Ensueños” Mar del Plata 2010
Consejo Coordinador de Jóvenes Compatriotas Rusos en Argentina 2016
Organización Juvenil Fénix 2018
FICIBRU 1992
Rodnichok 2010
Club de Literatura y Teatro Ruso U Lukomoria 2016
Sadko 2010
Asociación Bariloche 1998
Egresados Instituto Arte de la URSS 2014
APRA (profesores de idioma ruso) 2022
Egresados de Universidades Rusas 2010